martes, 4 de abril de 2017

El deporte, nuestro gran aliado

El verano se acerca, y con él la época de piscina, playita, tomar el sol… Somos muchas las que nos preocupa no vernos bien frente al espejo con el bikini puesto o, dicho de otra forma, nos aterra fracasar en la ‘operación bikini’. Por ello, si como nosotras ya habéis iniciado la época de ‘gym’, aquí os dejamos una serie de consejitos que os serán de mucha ayuda para tener constancia y no quedaros en el intento.





  1. Elige ejercicios que te gusten. La mejor manera de crear una relación duradera con el gimnasio es practicar disciplinas que disfrutes.  Crossfit, zumba, spinning... La lista es muy amplia y hay para todos los gustos, pero no te dejes influir por las modas, sino por aquello que disfrutes haciendo.
  2. Escoge una actividad que te sirva como recordatorio. Si coges el hábito de ir al gimnasio (o de hacer cualquier tipo de deporte) justo después de, por ejemplo, llegar de trabajar, te será mucho más sencillo empezar cada día ya que irás cogiendo el hábito y tu cuerpo se irá acostumbrando.
  3. Hay que marcar los ritmos correctamente. No vale de nada que empieces con cargas de trabajo muy grandes desde el principio. Poco a poco irás avanzando y da tiempo a tu cuerpo-mente para que se acostumbre a la nueva rutina y tu cuerpo y tu mente se irán adaptando a tus rutinas de trabajo. De lo contrario, el sobresfuerzo puede ser contraproducente. ¡Paciencia y constancia!
  4. Anota tus registros diarios y ponte pequeñas ‘metas’ para alcanzar día a día. Tienes que ser sincera contigo misma. Ponte una serie de metas a cumplir todos los días, registra todo lo que hayas trabajado (y lo que no) y, sobre todo, esfuérzate por cumplirlas. Oblígate a cumplir tus objetivos, te sentirás mejor contigo mismo.
  5. ¡Escucha a tu cuerpo! Hay que saber tomarse un descanso cuando nuestro cuerpo nos lo pide para evitar lesiones innecesarias. Recuerda: es mejor descansar si nos sentimos cargadas que forzar y arriesgarse a una lesión que nos mantenga paradas mucho más tiempo. ¡Tampoco te olvides de calentar y estirar correctamente en cada sesión! Tu cuerpo lo agradecerá.
  6. Una vez termines, ¡date una alegría! Hacer deporte supone esfuerzo y, como dicen, todo esfuerzo tiene su recompensa. ¿Acaso tú no te lo mereces? Por supuesto que sí. Recompénsate por el trabajo bien hecho, ello te ayudará a sentirte reconfortada y te animará a seguir trabajando duro.


Pero, ¡ojo! Lo más importante de todo no es tener constancia, ni hacer estos u otros ejercicios. Lo primordial que debes tener en cuenta es el sentirte bien y a gusto contigo misma. ¡Así que no te obsesiones! 

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